Decir que un aparato antiguo “gasta X veces más” sin conocer el modelo, su estado y la forma de medirlo puede ser una simplificación excesiva.
Cómo haríamos la comparación
- Anotar el consumo anual del aparato antiguo si está disponible.
- Buscar el consumo anual del aparato nuevo comparable.
- Aplicar el mismo precio de electricidad a ambos.
- Calcular diferencia mensual y anual, no solo kWh.
Una compra también tiene un coste inicial
Si la pregunta es si compensa sustituirlo, el gasto energético es solo una parte. Conviene separar ahorro anual, precio de compra y horizonte temporal.
Cómo usar esta información
El objetivo es que puedas tomar el dato que tengas, convertirlo a euros y probar tu propio escenario. Cuando no haya un dato exacto, lo marcamos como estimación en lugar de disfrazarlo de precisión.