Kelvin (K) describe el tono aparente de la luz, no la potencia ni la cantidad de luz. Por eso una bombilla de 4000 K puede consumir lo mismo que otra de 2700 K y, sin embargo, sentirse muy diferente.
Qué significa cada rango
- 2700 K: luz cálida, normalmente más acogedora y amarillenta.
- 4000 K: luz intermedia, más neutra.
- 6500 K: luz muy fría, con un aspecto más azulado.
Qué debes mirar junto a los Kelvin
No elijas solo por temperatura. Mira también lúmenes para saber cuánta luz emite, vatios o kWh/1.000 h para el gasto y, cuando sea relevante, reproducción cromática y posibilidad de regular la intensidad.
Cómo usar esta información
El objetivo es que puedas tomar el dato que tengas, convertirlo a euros y probar tu propio escenario. Cuando no haya un dato exacto, lo marcamos como estimación en lugar de disfrazarlo de precisión.